LA VERDAD EN EL ARTE.
- elattico
- 28 ene
- 2 Min. de lectura
Definitivamente el término artes visuales posee una extensión que va más allá de las
fronteras de lo que, no hace mucho, entendíamos como artes plásticas. Las artes visuales
les permiten a los creadores explorar lejos del lápiz y el papel, óleo, acrílico, escultura,
grabado o fotografía, demostrando, los más preparados, un ingenio para provocar
emociones según la formación del receptor.
Se puede decir que es una expresión sin fronteras en donde todo es posible. Sin embargo,
en el campo de lo conceptual y sus derivaciones está pasando algo. Aunque hay
excepciones ¿no será que para la gran mayoría ya se agotaron los referentes? Pareciera que muchos de estos artistas no tuvieran nada que decir y que la conversación con lo que
asumen como su obra se agotó ya hace algunas décadas.
¿Está estancado? Las reinterpretaciones de materiales, su revalorización y el mensaje final
solo cambian de nombre. Ripio, basura, relecturas de los mismos objetos con agenda
política, intervenciones y otras invenciones son calificadas en el presente como divertidas o
aburridas ¡Qué! ¿una obra de arte no era o buena o mala?
A todo ello hay que sumar la sacralización de las dictaduras curatoriales que se erogan la
descalificación general y la glorificación de su círculo. Al no haber críticos de arte que les
plante frente, prácticamente pueden promover lo que ellos consideren y la respuesta debe
ser amén. De otro modo el equipo que los respalda entra en acción para demeritar a quien
alce la voz.
Ahora bien, también las artes plásticas están presentando algunos problemas.
Principalmente la escultura, ya que hay decenas de artífices que están convencidos de que
son escultores porque manejan técnicas secundarias sin entender la fundición a la cera
perdida, la talla directa sobre diferentes materiales, o el modelado. Con ello quedan fuera
proporciones y otros detalles inherentes a la expresión. También abundan los que,
creyéndose curadores, crean alrededor de sí mismos cofradías de aspirantes a artistas que,
ante la falta de catálogos razonados, confunden a los coleccionistas emergentes.
Hay que seguirles la pista a los artistas graduados de la Escuela de Artes Plásticas,
Universidad Popular y las Escuelas Municipales. La iniciativa privada también está
haciendo una buena gestión educativa. Pregunto ¿Existe una verdad en el arte?
Por Guillermo Monsanto









Comentarios