Una bienal constituye un escenario, una ventana que conecta ideas materializadas en manifestaciones artísticas. Esta materialización sin embargo, no siempre queda encerrada en el triángulo artista-obra-espectador.

Dicho ciclo ha sido ya traspasado, y las nuevas propuestas permiten que dicho triangulo se transforme en un círculo en movimiento de interacción enriquecedora.

Una bienal constituye un escenario, una ventana que conecta ideas materializadas en manifestaciones artísticas. Esta materialización sin embargo, no siempre queda encerrada en el triángulo artista-obra-espectador.

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